
La Arq. Carmen Oviedo, de FUNDASAL, comparte la experiencia institucional en el Programa de Mejoramiento de Barrios en el marco del derecho humano a la ciudad, referida a la necesidad de solventar la problemática de la planificación urbana sin participación ciudadana, el déficit habitacional producto de la falta de regulación del mercado del suelo, y rescatar al ciudadano como protagonista de la ciudad que él mismo ha construido.
En El Salvador, se encuentran una serie de carencias relacionadas al déficit habitacional, desplazamientos forzados, violencia estructural y vulnerabilidad ambiental, lo cual provoca que en la actualidad más de 600 mil hogares se encuentren clasificados como “pobres” y tengan un alto índice de carencias relacionadas a la calidad del hábitat: Hacinamiento, poco saneamiento básico, falta de acceso a espacios públicos, restricciones por inseguridad, materiales inadecuados en la vivienda, exposición a riesgos ambientales y falta de acceso a seguridad social, entre otros.
El Programa de Mejoramiento de Barrios nace en el 2007 como una respuesta ante esta situación de déficit habitacional y la necesidad de mejorar el hábitat urbano de muchas comunidades de San Salvador.

Este se plantea como un modelo de atención integral a las familias habitantes de asentamientos precarios urbanos, cuyo objetivo primordial es mejorar las condiciones físicas y ambientales, y fortalecer las condiciones socio-económicas de la población en barrios marginales, con la participación de ellos mismos como sujetos de su propio desarrollo.
En conclusión, la ponente hace énfasis a que este modelo presentado requiere una acertada política de cooperación y corresponsabilidad interinstitucional donde cada uno de los involucrados aporte para reforzar la intervención en los barrios para la disminución de la pobreza urbana y aportar a la sana convivencia, dándole un aporte cualitativo al déficit habitacional. Además, lo importante es que este es un modelo de derechos y aporte a la prevención social de la violencia a través del fortalecimiento e integración de las juventudes en las diferentes intervenciones locales y como protagonistas de su desarrollo.